A
diario muchas familias se enfrentan con miedo y nerviosismo al momento de la
comida en el hogar. La mayoría de los padres se quejan de que sus hijos no
comen de todo, no comen lo suficiente, que rechazan algunos alimentos, no comen
sentados, comen jugando, no comen solos….
Hay diversos problemas en torno al momento de la comida, producidos por
diferentes factores. Pero las mismas familias que se quejan de estos problemas comprueban que no se producen
si su hijo come en el comedor escolar. Las
cuidadoras de los comedores escolares comentan que salvo excepciones, los
niños comen de maravilla e incluso se acaban el
plato y, lo más sorprendente, es que lo hacen sin rechistar y de buen agrado.
Entonces cabe preguntarse:
¿Por qué los niños comen
bien en el cole y no en casa?
Lo primero que debemos aclarar es que comer es una conducta que pretende cubrir tanto necesidades nutricionales como afectivas. . Siempre hay que tener en cuenta que los niños pasan por periodos de inapetencia algunos debido a problemas de salud, que se resuelven sin más. A veces los niños utilizan la comida para llamar nuestra atención, reflejar sus necesidades e inquietudes, y a través de la inapetencia pueden manifestar si les ocurre algún problema de salud, en el cole con los compañeros….Pero hay que tener cuidado ya que como se suele decir son muy listos, y buscan conseguir sus caprichos a través del chantaje con la comida. Para evitar esta situación y mejorar el ambiente del momento de las comidas daremos una serie de consejos más adelante.
Por un lado hay que dejar claro que cada niño tiene unas
necesidades distintas en cuanto a la cantidad de alimentos que necesitan
ingerir. Hay niños más comilones y otros
que parece que nunca tienen hambre. Pero lo que tenemos que tener claro es que
los niños deben de comer de todo para que estén sanos. Un niño tendrá más
posibilidades de estar sano si se le ofrece regularmente una comida adecuada, de todos los grupos de alimentos, aunque tome
muy poca cantidad e incluso algún día casi no coma nada. Se le debe ofrecer una
dieta variada y completa, y según las edades, las raciones serán de mayor o
menor tamaño. Muchos padres cuando ven que sus hijos comen pocas cantidades
piensan que enfermarán, bajo el popular refrán “el que come resiste”. Para
transmitir tranquilidad en este ámbito aconsejo elaborar un menú semanal en el
que especifiquen las cinco comidas aconsejables a realizar en un día, durante
los cinco días de la semana. De esta
forma las familias podrán programar las comidas de forma variadas teniendo en
cuentas todos los grupos de alimentos necesarios para estar bien nutridos.
Muchas son las webs y libros publicados al respecto en los que nos podemos
ayudar. Y muy importante es cumplir el menú planificado.
Si no come, no sirve de mucho insistir o castigarle, ya
que creamos un clima tenso. Es mejor emplear una actitud más neutra, quitándole
importancia al hecho de no comer. De la misma forma, tampoco es aconsejable premiar
el que coma, ya que podemos hacerle entender que si come
consigue lo que quiere. Aquí
está el quiz de la cuestión, la diferencia que existe entre los comedores
escolares y el clima familiar en torno a
las comidas.Con frecuencia, los padres se extrañan de que su hijo en los
comedores escolares coma alimentos que en su casa no prueba, se termina la las
raciones que le ponen y que coman sólos. En realidad, este hecho no refleja más
que el problema de relación con la comida que se ha establecido en la familia y
que es una cuestión de hábitos que se pueden mejorar.
A continuación propongo
una serie de consejos para poder mejorar el ambiente que rodea a las familias
en torno al momento de las comidas.
1. Establecer una rutinas y normas que se cumplan siempre:
- Lavarse las manos antes de las comidas
- Comer sentado
- Comer y manipular los utensilios de comida sólos, en la medida de lo posible.
- Comer lo que se le presente en el plato, no variar el menú porque no le apetezca comer lo propuesto.
- Apagar la televisión mientras comen. Los niños tienen que ser conscientes de todos los procesos que -intervienen en la comida, y no embobarse con juegos, videos, dibujos…
- Conversar en familia durante la comida.
- Comer de todo, procurar ofrecer un menú variado y que proporcione todos los nutrientes necesarios.
- Comer toda la familia lo mismo, salvo excepciones
- Utilizar los utensilios de forma adecuada.
- Comer con agrado.
- No comer a deshoras, ni picotear.
4. Planificar y elaborar un menú cada semana distinto, menús en los que se tenga en cuenta los alimentos que aporten los nutrientes que nuestro organismo necesita, menú semanal variado y e intentar cumplirlo. Si los menús se planifican con tiempo se pueden planear menús más saludables buscando variedad, novedad, y no caer en la rutina ni abusar de platos precocinados.
5. Ser flexibles, no exigirle que se coma todo siempre, ya que habrá comidas que les guste más que otras.
6. Felicitarle cuando se coma todo.
7. Ofrecerle raciones razonables a su edad y apetito habitual.
8. Intentar hacer platos más apetitosos y divertidos, sobre todo con aquellos alimentos que les cuesta comer, normalmente la fruta y verdura. Existen muchas ideas al respecto, sobre todo en la Web.
9. Procurar que haga las 5 comidas recomendables en el día. Desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.
10. Que los niños colaboren en las compras, acudan a las tiendas y supermercados y observen la variedad de alimentos que existen.
Animo a todas las familias a que pongan en práctica estos consejos. Teniendo siempre en cuenta no perder la paciencia para poder conseguir a corto plazo cambios significativos y positivos.

Sin duda estupendos consejos. Uno de los mejores hábitos que debemos transmitir a nuestros alumnos como docentes es la importancia de comer un desayuno saludable. Nuestros niños están expuestos a mucha actividad y necesitan venir al cole con energía para funcionar. Sin duda, un completo desayuno, es el hábito que conviene adoptar en común familia-escuela.
ResponderEliminarMuchas gracias Gema por tu comentario. Por supuesto que es tarea de familia- escuela fomentar el hábito de tomar cada mañana un desayuno completo.
EliminarMaravillosos consejos. Resultan simples y naturales. No se en que momento la sociedad hemos tendido a hacer un desastre el hábito de la comida.
ResponderEliminarAntigÜamente, desde la ignorancia educativa, se practicaban varios de los consejos escritos por ti, tales como; ,comer en familia sin más estímulos, que todos los miembros de la familia coman lo mismo... y las relaciones en cuanto a la comida resultaban más saludables y no como un trauma.
Me horrorizo con mucha frecuencia al ver la relación insana que muchos niños muestran hacia la comida, pero no hay más que darse cuenta que el problema está en los hábitos inculcados por la familias, salvo excepciones claro.
La sociedad ha llegado a un punto que solo valora el hecho de "comer" y no de alimentarse. La gran diferencia reside, en que inculcar buenos hábitos de alimentación se convierte en un proceso afectivo y educativo que conlleva un gran esfuerzo. Contrariamente, dar de comer, supone cosas tales como ofrecer un bollicao para la merienda, cenar ketchup con tortilla y desayunar un actimel.
Gracias Mamen por tu aportación.
Carmen, Flavia, gracias por vuestro comentario. Es verdad que no hace mucho tiempo las familias transmitían a sus hijos unos hábitos de alimentación muy distintos. las rutinas que rodean al momento de las comidas han variado bastante, las prisas de los padres, la televisión.... he propiciado que las familias se preocupan por la cantidad que comen sus hijos y hacen cualquier cosa para que coman sin tener en cuanta. los buenos hábitos.
ResponderEliminarUn saludo!!